Del fin del camino a un nuevo comienzo
Después del salto al estrellato con Finisterra, la banda madrileña se encontraba con el reto de cumplir con la expectativa que había generado a su alrededor. Giras mundiales, éxitos en radio y televisión, polémicas…Mägo de Oz ya era una banda grande en toda regla, con todo lo que eso conlleva.
Desde ese momento, siempre se iba a hablar de Mägo de Oz, para bien o para mal. Muchos halagos, muchas críticas y mucha presión sobre sus hombros ante el inminente reto al que se enfrentaba el grupo: componer un nuevo álbum a la altura de su nuevo status. Txus Di Fellatio, batería y líder, aseguro que no quería hacer otro disco doble por la enorme cantidad de tiempo que la banda tuvo que pasar en el estudio durante la grabación de Finisterra. Finalmente, el proceso se alargó y terminaron estando más tiempo en el estudio, en gran parte debido al trabajo meticuloso de todos los músicos. Y es que Gaia es un trabajo coral, donde todos los miembros de la formación participaron en mayor o menor medida en composición y arreglos, dando como resultado un trabajo maduro, complejo, delicado y ambicioso, incluso mas que su anterior álbum. Lo fácil hubiese sido jugar sobre seguro y repetir a raja tabla la fórmula de Finisterra, aquella que los llevo a su momento de mayor popularidad. En su lugar, Mägo de Oz opto por iniciar una trilogía discográfica, embarcarse en una aventura conceptual con un mensaje muy claro, con una estética acorde y, por supuesto, refinar y darle una vuelta de tuerca más a su sonido.

Un canto al planeta
Mägo de Oz nos introduce a Gaia con «Obertura MDXX»; Una melodía calmada, acompañada del sonido de las olas rompiendo en la orilla del mar, da paso a la orquestación para que después el coro de voces irrumpa con fuerza antes del apoteósico final, que sirve como antesala de lo que está por llegar. «Gaia» es el tema-título, y en él se engloban todos los elementos que definen el álbum. Una preciosa melodía de piano abre el tema, dando paso a la voz de José Ändrea quien, pletórico, interpreta a la perfección el sentimiento que narra la letra. Un riff pesado rompe el tema y éste empieza a desarrollarse con melodías de flauta y violín armonizadas acompañadas por el teclado con sonido Hammond, hasta llegar a un épico estribillo que es toda una declaración de intenciones. La mezcla y transición entre las distintas partes son una masterclass de estructura i progresión. La canción llega hasta los 11 minutos y toda la riqueza musical que hay en ellos amerita que «Gaia» sea considerada una de las mejores composiciones de Mägo de Oz en toda su carrera.
«La Conquista» nos devuelve a los Mägo de Oz mas heavys desde el comienzo con un potente riff acompañado de los teclados, con el que el violín y la flauta armonizan a la perfección. La parte instrumental y de los solos demuestra que la banda atravesaba un momento de forma espectacular, en estado de gracia y con mucha inspiración. Un auténtico temazo injustamente olvidado, posiblemente una de las canciones más infravaloradas de su carrera. La vertiente folk y celta nos invade en la melodía principal de «Alma», para que después, en la parte central con los arpegios de teclado, las dos guitarras armonizadas y el falso doble bombo de la batería nos acerquen a sonidos mas barrocos. «La Costa del Silencio» es uno de los grandes hits de Mägo de Oz; melodías celtas, guitarras acústicas, ritmo para saltar y bailar y un estribillo potente para cantar a pleno pulmón. Sin embargo, en Gaia todo es a lo grande y ni siquiera una canción comercial se salva de ello. «La Costa del Silencio» probablemente sea el single más elaborado y complejo de Mägo de Oz, especialmente por la parte de piano, que rompe el tema y da paso a un magnífico canon de voces antes de volver al estribillo final. El inició de «El Árbol de la Noche Triste» baja las revoluciones en cuanto a velocidad, pero no en poténcia. El tema cabalga sobre un medio tiempo muy «hardrockero», donde la flauta y el violín descansan para que todo el protagonismo recaiga en el teclado y las potentes guitarras. Cabe resaltar que esta es una de las canciones en las que más destaca la excelente producción que tiene el álbum, ya que se pueden distinguir todos los instrumentos a la perfección, especialmente el bajo. Ahora si; en «La Rosa de los Vientos» toca reposar y gozar de uno de los temas mas bonitos de Mägo de Oz. Piano, flauta y violín armonizan deliciosamente una preciosa melodía que nos lleva hasta la voz de José, quien canta una de las mejores letras que haya escrito Txus Di Fellatio. La voz del propio Txus nos acompaña en este tema, creando un buen contraste entre los dos intérpretes. Kiskilla, sublime en todo el álbum, cierra el tema con la melodía principal a piano. «La Leyenda de la Llorona» es el tema instrumental del disco, donde el grupo saca a pasear su lado folk. Destaca en especial el lucimiento de Mohamed con un espectacular solo de violín. La caña regresa con «Van a Rodar Cabezas», el tema más duro de todo el álbum. La letra, un auténtico grito de venganza, pone la carga dramática a una canción llena de matices; Los teclados se unen a la guitarra en el riff inicial para dar el pistoletazo de salida hasta que, pasado el estribillo, el tema rompe en uno de los mejores pasajes del álbum; las guitarras atacan, de fondo los acordes de teclado ponen tensión, guitarras armonizadas de nuevo y golpes de orchestral hit para terminar el compás; es el turno de la flauta y el violín, que cabalgan sobre el falso doble bombo de la batería hacia un épico solo de teclado Hammond, puro estilo hard rock de los 70, «picándose» con la guitarra. La guinda en el pastel la pone la colaboración de Walter Giardinno, de Rata Blanca, con un espectacular solo de guitarra. Melodía barroca saliendo de los solos y volvemos al verso, el estribillo y un final épico a uno de los mejores temas de Mägo de Oz.
La última sección del disco abre con «El Atrapasueños», tema alegre, con letra optimista bañada en el perfume de los Mägo de Oz más fiesteros. Musicalmente es la canción que más elementos en común tiene con Finisterra, sobre todo a nivel de estructura. A destacar; la melodía de violín en el pre-estribillo, la sección con instrumentos andinos y la brillante letra. «Si Te Vas» es la primera power ballad en la carrera de Mägo de Oz, con la que nos presentan un tema íntimo, donde predominan la voz, el bajo y los acordes de guitarra acústica. Puede que no sea uno de los temas más recordados del disco, pero funciona y nos deja un gran trabajo en las guitarras, tanto en el solo como en el final donde ambos guitarristas armonizan un precioso punteo por debajo de los teclados, mientras la canción se esfuma en un fade-out. Para cerrar el álbum, como ya es tradición en la banda, Mägo de Oz nos brinda un tema largo y épico para despedirse por todo lo alto. «La Venganza De Gaia» nos narra un hipotético juicio final, en el cual la naturaleza rinde cuentas a uno de los personajes de la novela mediante una letra espectacular, llena de poder, reivindicación, sensibilidad y sobre todo con un mensaje muy claro y contundente en el estribillo; todo el mal que le hagas al planeta, él te lo devolverá. Musicalmente es una de las canciones más eclécticas en la discografía de Mägo, y eso es mucho decir. Hay partes de folk, heavy, funk, rock de los 70 y un sinfín de detalles más. Una melodía folk nos introduce al tema, para después dar paso a la voz, que cabalga sobre el galope de las guitarras atresilladas. Durante el puente, el tema se sostiene en los power chords de las guitarras y un arpegio de teclados para llevarnos al estribillo. La parte instrumental se desarrolla con una preciosa melodía de flauta, a la que se le une mas tarde el violín para dar rienda suelta a la creatividad de los músicos con una sección de solos brutal, en la que colabora un jovencísimo Jorge Salán con un solo de guitarra. El nivel de calidad que alcanzó Mägo de Oz queda perfectamente plasmado en esta parte, donde de nuevo dan una lección de como estructurar una canción larga; todas las partes fluyen con naturalidad al tiempo que desarrollan un tema progresivo y, cuando es necesario, vuelven hacia atrás con exquisitez. La canción se despide con el estribillo en su vertiente más épica y cierra un trabajo redondo.
Gaia es sin lugar a dudas el álbum que consolidó a Mägo de Oz como un grupo que iba en serio, que había llegado, por derecho propio, para quedarse. Y lo hicieron con un trabajo en el que sus canciones rezuman calidad, coherencia, atención por el detalle y ambición. Mucha ambición. Porque Mägo de Oz no tenía pensado detenerse, sino todo lo contrario; continuar su escalada para convertirse en la banda española de heavy metal más grande todos los tiempos, y Gaia es uno de los pilares fundamentales en ese ascenso.